jueves, 4 de marzo de 2010

Sucesiones y Correinados en el Tahuantinsuyo.

Las costumbres sucesorias en el mundo andino. (3ra parte)

Por: Eddy W. Romero Meza (Investigador)

Las intrigas, pactos y guerras fratricidas por alcanzar el poder, alcanzarán cierta estabilidad ante la aparición del “correinado” o “corregencia”, sistema introducido por Inca Roca, quien asocia a su gobierno al auki Yahuar Huaca, buscando así eliminar las luchas por el poder, dado la existencia ahora de un sucesor legítimo. Ante la muerte de Yahuar Huaca, los miembros más notables de las panacas (otro sistema de sucesión), convinieron en nombrar sucesor a Viracocha, quien a su vez elegirá como corregente al oscuro Inca Urco. En este periodo surge la figura del príncipe Cusi Yupanqui, quien ante la huída de Viracocha y Urco, a causa de una inminente invasión chanca, asume eficientemente el mando de los ejércitos, salvando así al Cusco de la destrucción. Sus sucesivas victorias, le dan el prestigio necesario para ser nombrado Inca por aclamación (otra forma de sucesión), dando paso a una etapa de expansión territorial que lleva a los incas a conformar el poderoso imperio del Tahuantinsuyo.

Según la tradición incaica de sucesión el príncipe adopta otro nombre al asumir la mascaipacha, es así como Cusi Yupanqui, se convierte en “Pachacútec”, el famoso fundador del enigmático Machu Picchu. Este personaje al igual que sus antecesores designara un hijo suyo como corregente, en este caso nos referimos a Amaru Yupanqui. Sin embargo pronto será remplazado por un hermano menor, Túpac Yupanqui. Esto obedeció a que este príncipe a diferencia de Amaru Yupanqui si poseía aptitudes para la guerra y las campañas de expansión (requisito importante para los señores incas). Relevante es sin embargo recordar, que Amaru Yupanqui nunca dejo de ocupar un alto rango en el imperio.

La destitución de Amaru Yupanqui, origino a decir de María Rostworowski, una confusión intencional del cronista mestizo Garcilaso de la Vega, quien incluye a un Inca Yupanqui, entre el gobierno de Pachacútec y Túpac Yupanqui. (sobre Garcilaso y sus ¿confusiones?, que responden en realidad a una visión sesgada y engañosa del imperio, pronto publicaremos otro artículo)

Para concluir habría que mencionar el complejo ascenso al poder de Huayna Cápac, quien por poseer una edad aún exigua, gobernó con un “coadjutor”, llamado Gualpaya, quien posteriormente fue borrado de la memoria oficial de gobernantes, según lo dispuesto por Huayna Cápac. Estos dos elementos : 1. La imposibilidad de que un menor, asuma el poder real entre los incas; y 2. La desaparición del recuerdo colectivo hacia algunos antecesores del inca gobernante por disposición oficial. Son hechos llenos de interés y por lo tanto materia de nuevas reflexiones.

Por su parte Huayna Cápac, asentado ya en Tumipampa (Ecuador), encontrara la muerte en sus campañas norteñas, no a causa de las guerras, sino por el arribo de enemigos invisibles. Nos referimos a las enfermedades introducidas por los hispanos a Sudamérica. A la repentina muerte del soberano, probablemente por viruela, hay que agregar la del sucesor elegido Ninancuyuchi, hecho que obligo a los nobles a procurar mantener la noticia como secreto, esto ante el peligro de que surjan sublevaciones (principalmente en el norte), dada la difícil coyuntura política. Pronto empezarían las intrigas y pugnas por el poder en el Cusco para determinar al próximo sucesor. Nuevamente la figura de la Coya (en este caso Raura Ocllo, madre de Huáscar), jugará un papel importante en la designación del soberano de las cuatro partes del mundo.

Texto publicado en la Revista educativa y cultural "Educrítica" N° 3 (2008).

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